Hábitos para mujeres que quieren lograr el éxito en un mundo globalizado.
La pregunta del millón ¿Los hábitos contribuyen al éxito femenino?
La respuesta es: sí.
Las mujeres modernas deben enfrentarse a miles de desafíos para poder triunfar en el mundo laboral y para alcanzar el éxito profesional. Sin embargo, muchas veces los principales retos a vencer no vienen del exterior, sino de las propias inseguridades que pueden tener en su mente.
Así lo asegura Cecilia Riviello, vicepresidenta de Ventas de Avon en México, Centroamérica y República Dominicana.
“Una mujer de éxito es aquella que es feliz al 100 por ciento en todos los roles que desempeña, que se siente muy bien consigo misma, con el tiempo que le dedica a cada una de sus actividades y con lo que ha logrado. Y ha llegado tan alto en su carrera profesional como ella ha querido sin tener que hacer sacrificios, sin remordimientos”
De acuerdo con cifras de Kelly Services, sólo el 6 por ciento de los cargos de alta dirección en países latinoamericanos son ocupados por mujeres. Una cifra que contrasta fuertemente con el 40 por ciento de mujeres ejecutivas en países como Noruega.
PIB per cápita de mujeres en Chile es 47% más bajo que el hombres.
La oficina del Informe Mundial de Desarrollo Humano del PNUD, con sede en Nueva York, entregó en septiembre pasado los resultados actualizados del Índice de Desarrollo Humano (IDH) para 189 países y territorios. El IDH se calcula a partir de un conjunto de indicadores como las tasas de alfabetización, los años de escolaridad, la esperanza de vida al nacer y el ingreso per cápita. Este año los primeros lugares del ranking lo ocupan Noruega, Suiza y Australia. En los últimos lugares aparecen Sudán del Sur, la República Centro Africana y Níger.
Con un valor IDH de 0,843 (en una escala de cero a uno) Chile es parte del grupo de países que muestran un nivel de desarrollo humano muy alto. Se ubica en el puesto número 44 de la clasificación mundial y en primer lugar en América Latina y el Caribe, seguido por Argentina (47 en el ranking), Bahamas y Uruguay (54 y 55 en el ranking respectivamente).
Igualdad de género: un desafío pendiente a nivel latinoamericano.
El índice de desigualdad de género (IDG) se estructura a partir de tres dimensiones: salud reproductiva (medida a partir de la mortalidad materna y la tasa de nacimiento en adolescentes); empoderamiento (medido a partir del porcentaje de mujeres que ocupan escaños parlamentarios y de la tasa de asistencia a educación secundaria y superior de hombres y mujeres) y actividad económica (medida por la participación de hombres y mujeres en el mercado de trabajo remunerado).
El IDG debe ser leído como la pérdida en desarrollo humano que experimenta el país debido a la desigualdad en los logros de hombres y mujeres.
La brecha de género en IDH en Chile es 2.3 veces la brecha observada en el promedio de los países de muy alto desarrollo humano, categoría en la que se encuentra Chile.
Para construir esta medida, el PNUD estima una medida de PIB per cápita por sexo, basado en la población económicamente activa, la diferencia salarial entre mujeres y hombres en todos los sectores y la proporción de cada sexo en la población total. Según esta medida, el PIB per cápita estimado para los hombres chilenos es de USD 28.809, mientras que para las mujeres es de USD 15.137.
Según Silvia Rucks, Representante Residente del PNUD en Chile, “los datos nos muestran que ha habido avances importantes en materia de igualdad de género, sin embargo, aún hay desafíos pendientes, entre ellos está el acceso a los recursos económicos. Las mujeres en Chile siguen participando menos que los hombres en el mercado laboral y recibiendo menos ingresos que ellos por el mismo trabajo. De hecho, si proyectamos ambas dimensiones en el PIB per cápita, las cifras que hoy se presentan estiman que el PIB per cápita de las mujeres sería un 47% menos que el PIB per cápita estimado para los hombres”.
Entonces, ¿qué puede hacer una mujer para destacarse en el mundo de los negocios, ya sea como emprendedora o como ejecutiva?
Cecilia Riviello asegura que existen mitos como la existencia del techo de cristal, un límite real o imaginario que detiene el progreso de las mujeres dentro de una empresa.
“En algunos casos sí existe y lo ponemos nosotras mismas. Quienes queremos realmente lograr crecimiento profesional con todo lo que esto implica, lo logramos”, aseguró la entrevistada.
Es por eso que hoy te daremos tips y hábitos esenciales para que tú puedas lograr ese éxito que te mereces como mujer.
1. Las mujeres exitosas se educan y se forman así mismas.
Es de suma importancia en el mundo post moderno la autoeducación, existiendo múltiples redes para aprender algo nuevo cada día, ya sean libros, es muy importante leer por lo menos 24 libros al año (puedes ver nuestro video de como leer 24 libros al año), cursos on-line o tutoriales en YouTube. La información está a un click de distancia.
2. Establece tus propias metas
Las metas guían nuestros planes y decisiones. Tener un camino claro siempre permitirá no desviarse en el camino.
La sugerencia es segmentar esa meta en pequeños objetivos y celebrarlos. No es lo mismo correr una maratón inmediata de 42 km., que primero plantearme el objetivo de correr 5 km., posteriormente correr 10 km., para continuar con los 21 km. y finalmente llegar a la meta de correr los preciados 42km. (también puedes ver nuestro video de cómo convertir tus sueños en metas)
3. Mantén tus listas de checklist.
Las listas de checklist son clave para la optimización de nuestro tiempo y cumplir cada una de nuestras tareas a corto y largo plazo.
Si tienes una lista de tareas diarias se recomienda partir por lo más difícil, pues es cuando inicias cuando tienes más energía y puedes afrontar esas tareas que requieren más esfuerzo de una mejor manera, a diferencia de dejarlas para el final, pues en esa parte del día ya estás cansada y tu energía no será suficiente.
4. Mantén una amplia red de contactos (Networking).
El networking es un anglicismo empleado en el mundo de los negocios para hacer referencia a una actividad socioeconómica en la que profesionales y emprendedores se reúnen para formar relaciones empresariales, crear y desarrollar oportunidades de negocio, compartir información y buscar clientes potenciales., según los estudios para encontrar un buen trabajo en los tiempos de hoy, un 80% se consiguen por redes de contactos, mientras que solo el 20% se consigue por curriculum.
5. Ten tus horarios estructurados.
El manejo de agendas y de organización de tiempos, es fundamental para lograr el desempeño en los distintos roles que cumplimos día a día. Recuerda que el éxito no es cuestión del destino, sino el resultado de las decisiones que tomas cada día.
6. Desafíate constantemente a ti misma.
Deja de competir con otros, comienza a competir contigo misma y sé la mejor versión de quien puedes llegar a SER, es indispensable saber que puedes lograr todo lo que te propones.
7. Gestiona el estrés.
El control del estrés nos permitirá mantener un equilibrio en cada uno de nuestros desempeños diarios, ya sea como empresaria, madre, esposa, etc. Al obtener esta homeostasis obtenemos el éxito y la plenitud. Puedes utilizar técnicas de relajación o realizar ejercicios que te ayuden a eliminar el estrés.
8. No tienen miedo a los desafíos.
¿Quién dijo miedo?
9. Haz algo nuevo para tu vida al menos una vez al mes.
Lo nuevo nos permite dar lo mejor de nosotros, con todas nuestras experiencias positivas y negativas, promoviendo toda nuestra sabiduría.
10. No te compares con otras mujeres, ni hombres.
No se comparan con otros, se inspiran y apalancan de ellos. Al igual que en el punto seis debes comenzar a competir contigo misma.
11. Se amable.
La cordialidad es de suma importancia, ya que vivimos para la sociedad y con la sociedad.
Amabilidad no significa ser el mejor amigo de tus colaboradores, perdonar un bajo rendimiento, comprender sus problemas personales, invitarlos a tu casa, prestarles dinero o permitirles que hagan lo que ellos quieran hacer. Amabilidad significa realizar todos aquellos pequeños detalles que tú podrías considerar como actos de cortesía y respeto, tales como:
• Decir las palabras mágicas: Por favor y Gracias.
• Mirar a las personas a la cara cuando te están hablando y mostrar siempre una cara agradable.
• Saludar a las personas con un «buenos días» o «buenas tardes» antes de hablar de su trabajo.
• Ser puntual en tus citas y no hacer que las personas pierdan su tiempo esperándote.
Esperamos haber entregado una adecuada propuesta de valor para tu crecimiento, somos Impulsah, no olviden suscribirse en nuestro canal, seguirnos en nuestro fanpage e Instagram. Si deseas agregar nuevos hábitos no olvides dejarlos en nuestros comentarios.
Hasta pronto.